El grupo mayoritario que existe de estudiantes, tienen un sentido de pertenencia CRISTIANA, pudiesen ser potenciales animadores de la fe del otro grupo de estudiantes

que no se siente parte o no asisten a ninguna iglesia. La preocupación de los padres por la educación cristiana de sus hijos se presenta como una oportunidad,

ya que esta formación puede ser orientada y guiada por la comunidad educativa, a través de conferencias de especialistas. Debido al alto porcentaje de profesores

que manifiesta asistir a la Iglesia Católica, se presenta la oportunidad de hablar un lenguaje en común, es decir, no resulta necesario hacer procesos de inducción

en el ámbito litúrgico o pastoral.