¡Querido COLEGIO INSTITUTO VICTORIA FELICES 89 AÑOS DE VIDA!

 

 En la alegría de días de fiesta y de conmemoración de un nuevo cumpleaños de esta valiosa casa de estudios, saludamos a nuestros estudiantes, su familia y a cada educador, y con la misma alegría a muchas generaciones que han marcado la historia de nuestra Comuna y de lugares aledaños, donde el pasar por el Colegio ha dejado huella y ha permitido “… no solo enseñar los contenidos de una materia, sino los valores de la vida… “SS. Papa Francisco.

 Dar gracias a Dios por tener en el regalo de la vida la riqueza de poder ser parte de esta casa, en medio de niños, jóvenes y educadores que día a día van colaborando en la formación de vidas que hoy 31 de agosto cantaron cumpleaños feliz. Por lo mismo, cultivar la esperanza permite tener una mirada positiva en que la perseverancia lleva a una buena obra, donde los resultados no son vistos siempre en lo inmediato ni en días de sol, generalmente sus frutos son observados y valorados mucho después de la siembra y cuando ya la semilla es una nueva planta, con flores y frutos que ni siquiera imaginamos ver.

 En estos nuevos tiempos de mucho dinamismo, el Ministerio de Educación ha realizado cambios en diversos ámbitos  para permitir la entrega de una educación que se oriente hacia el desarrollo integral de la persona considerando la atención a la diversidad e inclusión, junto con las responsabilidades que a cada uno corresponde; lo que está muy claro y definido en el Proyecto Educativo Mercedario: “Entendemos al hombre como un ser creado a imagen y semejanza del Creador. La dignidad que a todos, sin distinción alguna, le es propia y que le confiere su realidad de Persona Humana, dotada de inteligencia, conciencia, voluntad y libertad y, en consecuencia, un ser de deberes y derechos”.(Cap 1,32 PEM).  

El entorno sociocultural de cada educando es diverso y por lo mismo debemos estar atentos a sus necesidades que van más lejos de lo material, más que nunca se requiere que el Colegio sea el lugar donde nos relacionemos con afecto y respeto el uno por el otro, a Dios y nuestra Madre de La Merced encomendar esta gran tarea por lo que significa tener vidas tan pequeñas que se nos han confiado.

Qué cada día sea un día de dar gracias, donde lo fundamental como educadores no sea lo que podemos mirar en lo inmediato sino aquellas cosas que no se ven, pues son temporales pero las que no se ven son eternas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ANAHY HUENCHULLAN PIUTRIN.
DIRECTORA COLEGIO INSTITUTO VICTORIA.